Atención podológica infantil
Los pies de los niños están en crecimiento y pueden presentar problemas de forma, postura o marcha que, si no se corrigen a tiempo, pueden afectar a su desarrollo y su salud futura. Acude a nuestra clínica y asegúrate de detectar a tiempo alteraciones en la forma o función del pie de tu hijo o hija, corregir deformidades estructurales o funcionales, guiar el desarrollo normal de su aparato locomotor y aprender sobre el calzado adecuado y los cuidados del pie infantil.
Ahora bien, ¿de qué se ocupa esta rama de la podología?
La podología pediátrica se ocupa de vigilar el desarrollo del pie infantil, valorando y tratando patologías que se pueden iniciar desde la fase fetal, durante la cual el ginecólogo debe controlar la postura del feto para detectar posibles variaciones que requieran tratamiento tras el nacimiento.
En las primeras etapas del crecimiento los niños pueden sufrir anomalías como:
- sindactilias,
- clinodactilias,
- pies planos,
- pies varos,
- pies valgos,
- entre otras.
En fases posteriores, entre los 7 y 13 años aproximadamente, es necesario tratar otro tipo de dolencias como:
- talalgia de sever,
- acortamiento de la musculatura posterior de la pierna,
- disfunciones en la dinámica,
- ente otros.
En consecuencia, el podólogo cumple una función esencial en la evaluación, control y tratamiento de las estructuras del pie a lo largo de todo el proceso de desarrollo, desde el nacimiento hasta alcanzar la madurez ósea.




Si detectas en tu hijo o hija caídas frecuentes, cansancio muscular de las extremidades inferiores no justificado, una falta de interés en actividades físicas, inflamaciones o infecciones en las uñas o anomalías en la piel del pie no dudes en consultarnos.
