Durante los primeros años de vida, los niños pasan por distintas fases de desarrollo motriz: gateo, primeros pasos, marcha inestable y, más adelante, una pisada más coordinada. Sin embargo, no siempre es fácil para las familias distinguir si estos cambios son parte del crecimiento normal o si existe alguna alteración que conviene valorar. En Clínica Podológica Sonia Saporta Ebro, recibimos a muchos padres preocupados por la forma de caminar de sus hijos, y la mayoría desconocen qué señales deben observar.
A continuación, te explicamos cómo saber si tu hijo camina correctamente y qué signos indican que es recomendable acudir al podólogo infantil.
1. Observa si tropieza o se cae con frecuencia
Es normal que los niños se caigan, pero si ocurre demasiado a menudo o parece que pierde el equilibrio sin motivo, puede ser señal de:
| Pies valgos o planos. | Debilidad muscular. | Alteraciones en la alineación de las piernas. |
Un podólogo puede evaluar si es parte del desarrollo o si necesita intervención.
2. Fíjate si desgasta el calzado de forma desigual
Un desgaste excesivo por dentro, por fuera o solo en un talón puede indicar una marcha alterada. Este signo es muy útil porque revela cómo apoya realmente el pie al caminar.
3. Camina con los pies hacia dentro o hacia fuera
Conocido como “meter los pies” o “sacarlos”, este patrón puede deberse a:
Torsión tibial.
Rotación de cadera.
Alteraciones en la forma del pie.
En muchos casos es normal y se corrige con el crecimiento, pero conviene revisarlo.
4. Quejas de dolor en pies, piernas o rodillas
Los niños no siempre expresan bien lo que sienten, pero si dice que le “duelen las piernas”, se sienta frecuentemente o rechaza caminar, puede haber un problema biomecánico.
5. Camina de puntillas constantemente
Caminar de puntillas es habitual hasta los 2–3 años, pero si persiste más allá:
- Podría ser un hábito persistente.
- Una retracción del tendón de Aquiles.
- Un signo de alteración neurológica (casos excepcionales).
Siempre debe valorarlo un podólogo.

6. Alineación de rodillas y tobillos
Rodillas que se juntan en exceso (genu valgo) o que se separan (genu varo) pueden influir en la marcha. En la mayoría de los niños es normal dependiendo de la edad, pero una exploración permite determinarlo.
7. Dificultad para correr o saltar
Si parece menos coordinado que otros niños de su edad, se cansa rápido o evita ciertos juegos, es importante comprobar si existe un problema mecánico en los pies o piernas.
¿Cuándo acudir al podólogo infantil?
Te recomendamos consultar en la Clínica Podológica Sonia Saporta Ebro si notas alguna de estas señales:
- Caídas frecuentes.
- Posturas extrañas al caminar.
- Dolor persistente.
- Desgaste anormal del calzado.
- Pies muy planos o muy cavos.
Una valoración podológica a tiempo puede evitar molestias futuras y mejorar la evolución del niño.
Observar cómo camina tu hijo es una de las mejores formas de detectar si su desarrollo psicomotor sigue un curso adecuado. Ante cualquier duda, es mejor consultar a un profesional. En Clínica Podológica Sonia Saporta Ebro contamos con experiencia en podología infantil y podemos ayudarte a comprender si la marcha de tu hijo es la adecuada para su edad.


Deja un comentario